Miércoles 21 de abril de 1982

CONAFA (Comisión Nacional para la Familia) puede representar el aporte más significativo para el desarrollo del país, si tan solo nos tomamos el tiempo para leer los diagnósticos que han producido las distintas comisiones nacionales y provinciales que han dedicado su tiempo a consultar en el terreno las causas de los problemas de la familia panameña. Muchos hablamos, pero pocos nos tomamos el tiempo para investigar los hechos. Muchos criticamos, pero pocos son los que ofrecen alternativas de cómo hacer las cosas mejor y más barato.

Leyendo los diagnósticos que se han producido hasta ahora es claro que el problema principal de las familias panameñas no son las madres solteras ni los hijos abandonados, sino la falta de ingreso monetario de más de la mitad de las familias para comprar los alimentos mínimos para asegurarse una subsistencia digna. Como resultado de no poder comprar la cantidad y calidad necesaria de alimentos para nutrirse (no llenarse simplemente la barriga de porquerías que no alimentan) casi la mitad de los niños menores de cinco años y nueve meses sufren de desnutrición.

Para muchos la desnutrición es simplemente la falta de alimentos que puede solucionarse comiendo más. Muchos desconocen que cuando una madre embarazada no se alimenta adecuadamente el que paga el pato es la criatura que lleva en su útero. Si ese hijo o hija no recibe la alimentación mínima requerida para su formación y desarrollo, simplemente no se forma ni desarrolla todo su sistema nervioso y ese daño es irreparable. Y después nos preguntamos ¿por qué hay tanta deserción de las escuelas, por qué hay tanto desgano en los trabajadores; porqué tan baja productividad; porqué tanta dificultad en el aprendizaje?

¿Qué futuro puede esperarle a un país en el que la mitad de los niños están naciendo con problemas de desnutrición, muchos de los cuales son daños irreversibles e irreparables? La otra mitad tendrá que cargar con los afectados, quiera o no quiera; de una u otra forma, a la buena o a la mala; y eso es lo que ha estado pasando y seguirá pasando a menos que hagamos algo para romper el círculo vicioso del atraso. Hay que tomar conciencia del origen y causa de nuestros problemas para poder curar el problema y no simplemente curar los síntomas que vuelven y se repiten por otra parte y en otro momento.

Por algo los que conocen de la verdadera problemática familiar de nuestros países han planteado la estrategia de desarrollo en dos palabras: Educación y Nutrición.