Martes 9 de junio de 1981

Todos los pueblos del mundo están sintiendo el aumento en el precio del petróleo y están viviendo con frustración cómo sus economías familiares se reducen cada trimestre. Unos piensan que ya no puede seguir subiendo y que debe estabilizarse. Otros alegan que seguirán subiendo y estos discuten el nivel de los aumentos. Es conveniente comunicar a nuestros lectores algunas realidades de la industria petrolera según hemos investigado:

  1. Las investigaciones de nuevas fuentes en los E.U.A. o sea las exploraciones, disminuyeron en la década de 1970 en comparación con los años anteriores.
  2. Como lógica consecuencia, la cantidad de petróleo encontrado y extraído disminuyó.
  3. Las exploraciones disminuyeron por 2 razones:
  4. Al aumentar las explotaciones se reduce el petróleo disponible en los lugares conocidos y fácilmente accesibles, y localizar nuevas fuentes y luego explotarlas se hizo más costoso.
  5. Como los precios del petróleo no subían, no había incentivo para justificar reinvertir grandes sumas en el mismo negocio y las petroleras diversificaron sus inversiones a otras actividades más rentables.  Entre 1942 y 1952 el precio del barril del petróleo aumentó en más de 100%. Para 1957 había aumentado en sólo 11% y desde ese año hasta 1973 permaneció esencialmente constante. Obviamente las exploraciones crecieron paralelamente: En 1950 se perforaron en E.U.A. cerca de 10 mil pozos. Esta cifra fue aumentando paulatinamente hasta llegar a 1956 cuando se alcanzó la cifra máxima de 16 mil pozos perforados. A partir de ese año comenzó a disminuir hasta llegar a 7 mil en 1971.
  6. Con el aumento en el precio del petróleo decretado unilateralmente por la OPEP, se ha vuelto a justificar para las petroleras invertir en nuevas exploraciones, pero como el precio del petróleo incide en el costo de todo el sistema productivo industrial, los costos directos de las nuevas exploraciones se han incrementado sustancialmente.
  7. El consumo exagerado de petróleo en las décadas de los ’60 y ’70 ha venido agotando las reservas encontradas de petróleo y la localización de nuevas se hace cada vez más costosa, pues hay que perforar en más lugares desconocidos y más profundo que antes.
  8. Para que continúen las exploraciones, la OPEP tiene que seguir aumentando el precio del petróleo.
  9. La Ley de rendimiento decrecientes está ya en control de la producción del petróleo y encarece el costo de cada barril adicional que se saca, lo que explica la inflación en espiral que padecemos.
  10. Si no hay más aumentos, el principal consumidor de petróleo (EUA) no podrá incorporar a su sistema de libre empresa y mercado una política efectiva de conservación.
  11. El exagerado consumo motiva a los productores, que ven sus depósitos agotarse, a incrementar los precios de venta para sacar al máximo de rendimiento de sus recursos naturales no renovables.

Conclusión: La mejor política para mantener los precios del petróleo en un nivel de crecimiento razonable con la realidad, es reducir el consumo mundial. El aumento es inevitable dentro de las circunstancias en que se desenvuelve la industria petrolera. El Banco Mundial ha proyectado el precio CIF. E.U.A. del barril de B/.29.80 en 1980 a B/.78.30 en 1990.

Nuestra responsabilidad no es sólo conservar sino desarrollar alternativas energéticas que sean renovables.