Viernes 13 de agosto de 1982

La libertad, la Igualdad, y la Fraternidad se han presentado históricamente como los 3 principios básicos de la Democracia. Para alcanzar la democracia debemos dar cumplimiento a estos tres derechos y obligaciones. Sin ellos no habrá democracia. Y hay que recordar que son derechos y obligaciones a la vez. Si falta uno de ellos no habremos alcanzado la vida democrática que tanto decimos anhelar. Es bueno tomar conciencia de qué significa cada uno de los tres principios y ver qué nos separa de practicarlos. 

Al hablar de Libertad podemos recordarnos de las 4 libertades que popularizó F.D. Roosevelt pero que tiene sus orígenes en la declaración de los derechos humanos; libertad de expresión, libertad religiosa, libertad de miseria y libertad de vivir sin temor.

Al hablar de Igualdad pensamos en el derecho que tienen todos los ciudadanos de ejercer las 4 libertades básicas mencionadas, sin distinción de sexo, color, edad, condición social o nivel educativo.

Y al hablar de Fraternidad tenemos que pensar en hacer a un lado el “egoísmo” e identificarnos con las necesidades de los menos favorecidos, es decir, con los más necesitados; al igual que lo hacemos con quienes conviven más cerca de nosotros (familiares y amistades). Practicar más la humanidad entre todos y aplicar esa segunda parte del primer mandamiento que tanto nos olvidamos. La primera parte dice: “Amar a Dios sobre todas las cosas” y la segunda parte dice: “Y a tu prójimo como a ti mismo”. La democracia viene fallando en el mundo debido al principio de la Fraternidad que nos negamos a practicar. Desde los tiempos de Aristóteles se nos dijo que “La Democracia no sólo es el gobierno de los más, sino el gobierno de los pobres”. Y es que, en nuestros países, incluyendo a Panamá las mayorías son los pobres. No nos olvidemos que ya CONAFA, en su diagnóstico sobre la situación de la familia panameña, ha confirmado que una inmensa mayoría de panameños no pueden ni siquiera alimentarse con una dieta balanceada y nutritiva, y que una proporción aún mayor no puede satisfacer el resto de sus necesidades básicas.

Ojo pues, los que decimos querer practicar la Democracia, pues tenemos que comenzar por demostrar nuestra Fraternidad (esencia misma de la democracia) con la misma mayoría de los panameños que son los más necesitados.  Los que comemos tres veces al día y buena comida; los que vivimos bien, y que disfrutamos de una buena educación, somos la Minoría. 

Ojo cuando se dice que estamos viviendo en democracia, o que, en 1984 entraremos en la democracia, si no nos preparamos para acabar con la “desgracia” de las mayorías, cuya situación se viene “deteriorando” y no mejorando.