
Lunes, 14 de junio de 1982
Luces de esperanza iluminan el oscuro camino que atraviesan la mayoría de las familias panameñas. CONAFA, la Comisión Nacional para la Familia, bajo la co-dirección de Monseñor McGrath y el Dr. Jorge Medrano, y respaldada por una consulta popular con participación real y efectiva de todas las provincias, está sentando un precedente y una oportunidad para que todos los grupos organizados, políticos e independientes, que tienen una responsabilidad de ofrecer alternativas para solucionar la grave crisis que atraviesa a la familia panameña, demuestren que cuando hablamos del problema del hambre y de la atención de las necesidades básicas de los panameños, existe un solo partido en el que nos inscribimos y militamos, sin reservas ni condiciones: Panamá! Tal es el encuentro de unidad que tenemos por delante, con la oportunidad que se nos plantea con CONAFA. La reunión sostenida por co-presidentes de CONAFA con los partidos de oposición, sirvió para encender esas luces de esperanza que ahora solo la mala intención y la mala fe podría sigilosamente apagar un acto que sería de traición a la Patria.
El diagnóstico de CONAFA y su conjunto de recomendaciones, representa un nuevo enfoque y una nueva estrategia de desarrollo nacional que nos pueden permitir llegar como Nación a las puertas del siglo 21 con el grado de paz indispensable para hacer un frente coordinado a la seria crisis que nos amenaza a todos. Quien sea que tenga la responsabilidad de dirigir la Nación tiene que partir de esta consulta nacional; de este esfuerzo de participación que ha desarrollado CONAFA – sin manipulación–; porque esa es la realidad hasta ahora. Y así debe continuar hasta que las recomendaciones se conviertan en realidad legislativa o administrativa según sea el caso; y los grupos organizados en torno al bienestar familiar, y los mismos miembros de la familia panameña, tengan por primera vez, una genuina oportunidad de desarrollar sus capacidades para satisfacer sus necesidades.
