Lunes 18 de enero de 1982

Si queremos conocer un concepto de vivienda que se adapte realmente a las necesidades y capacidades económicas de nuestra población más pobre, lo podemos encontrar a solo cinco minutos de la carretera Panamá-Colón en el desvío hacia Calzada Larga en Las Cumbres. El proyecto se llama Poro Poro y queda en la Cabima, corregimiento de Alcalde Díaz. Sus creadores y promotores son los Arquitectos Julio Rovi y Lourdes Alvarado, ambos profesores de la Universidad Nacional.  La idea es aprovechar las cosas que sabe hacer la gente sin recursos económicos y que son positivas para construir una buena vivienda y barata. ¡La idea es dejar de hacer las cosas caras y negativas que hacen las empresas y gobiernos con recursos económicos para la gente sin recurso! La idea es que la vivienda más económica debe acomodarse a las condiciones del terreno, rescatar o salvar la capa vegetal de la tierra que es la más fértil, aprovechar las aguas lluvias como fuente de agua potable, eliminar los muros de retén, utilizar techos inclinados no sólo por el agua sino para obtener espacio adicional para un altillo, y hasta para mejorar la temperatura interior de la casa.  La idea es no imponer a las familias sin recursos normas de construcción que no pueden pagar y que no necesitan para vivir cómoda y económicamente. Cada año que pasa el problema de la vivienda se empeora porque no es atacado correctamente. Se desperdician millones de dólares en perjuicio no solo del contribuyente sino del medio ambiente al arrasar y eliminar la naturaleza con la pavimentación de todo.  Y por supuesto los panameños de más bajos ingresos son forzado o inducidos a vivir no solo en cajones mal ventilados y calientes, sino que matan por asfixiar las ya desastrosas economías familiares.  Para 1985 será necesario proveer de vivienda a 350,000 personas en todo el país, y cerca de la mitad vivirán en los centros urbanos. Ello significa que se deberán construir 215 unidades de vivienda semanales en los centros urbanos; 80 de ellas en el área metropolitana (que es básicamente la Ciudad de Panamá).  Si hacemos la conversión a construir nueva por día estamos hablando de tener listas cerca de 23 unidades cada día en todo el país y 13 unidades en la ciudad de Panamá.

Si pensamos solo en los asalariados de los centros urbanos que ganan un promedio de B/.300.00 mensuales y que según las encuestas pagan un 10% en vivienda, quiere decir que ellos solo pueden comprar una casa de hasta tres mil dólares para pagarla en 15 ó 20 años. El costo promedio del metro cuadrado de construcción sin incluir terreno no baja de los 150 dólares para este tipo de vivienda (según se construye actualmente), lo que quiere decir que no pueden adquirir más de 20 metros de construcción de área cerrada.

Hay que pensar en formas diferentes para que la gente sin plata pueda adquirir su propia vivienda.   El proyecto Poro Poro es una prueba de que puede hacerse y está allí como un monumento de que hay esperanzas para cuando surjan gobiernos responsables que decidan ayudar al pueblo, con el pueblo y para los más necesitados, que son la inmensa mayoría del país.