
Martes 21 de abril de 1981
Toda ventaja tiene su desventaja; y toda desventaja tiene su ventaja; al igual que todo en esta vida tiene su precio. No hay nada gratis, aunque a primera vista así parezca. Todo se paga de una u otra forma.
Los países atrasados han sufrido de la desventaja de no haber disfrutado de mayores niveles de cultura, de educación, de salud de comodidad, de trabajo e ingreso como los países más adelantados. Sin embargo, esa desventaja, es decir, es atraso se convierte poco a poco en una ventaja.
Los países más adelantados han construido un modelo de sociedad que descansa sobre una economía industrializada que se alimenta de una energía no renovable la cual consume geométricamente cuando ella se produce aritméticamente y con ritmo decreciente porque eventualmente se agotará. A partir del año 2000 ya la oferta de combustible no puede satisfacer la demanda creciente, según un estudio de la Universidad de M.I.T.
El cambio a la energía solar en lugar de petróleo no es cambiar un enchufe por otro. Son dos tipos de energía totalmente diferentes que se aprovechan en forma radicalmente opuesta. El petróleo es concéntrico y la solar es difusa. El calor aprovecha los rayos del sol cada uno por sí y para sí. No hay transmisión de energía de un lugar a otro. Por eso será, además, mucho más económica cuando se perfeccione. Por eso no puede haber concentraciones de población ni actividades porque no se adaptan al mejor aprovechamiento de los rayos solares.
Los grandes centros industriales tendrán que ser rediseñados y hasta desmantelados para ser reemplazados por pequeños complejos diseminados en muchos centros urbanos en vez de seguir concentrados en uno solo o pocos muy grandes.
La humanidad volverá inexorablemente al campo de donde vino y volverá a aprender a vivir en paz con la naturaleza. Hacia esa forma de vida los países más atrasados se adaptarán mejor, más rápido y más económicamente que los países más avanzados, capitalizándose así una desventaja tradicional. Por eso, las cosas hay que evaluarlas siempre a largo plazo; en su contexto global e integral.
