
Lunes 29 de diciembre de 1980
Recordemos en estos artículos sobre la segunda ley de la termodinámica que la entropía es el grado de deterioro de nuestra sociedad debido a la transformación indiscriminada de energía y materia útil y disponible en energía y materia no utilizable, reduciéndose así la existencia dada la energía y materia disponible para el consumo humano.
La agricultura ha sido otra víctima del sistema industrial basado en la utilización del petróleo como energía no renovable, porque todos los pesticidas y fertilizantes son productos de ese sistema. Recientes estudios acaban de comprobar que se han requerido 5 veces más fertilizantes nitrogenados en 1968 que en 1949 para sostener el mismo rendimiento por área de cultivo. La energía que cada vez usamos más (y que se pierde irremisiblemente) para lograr los mismos resultados, nos comprueba el fenómeno de la entropía que tanto impresionó a Einstein. La polución o contaminación de nitrato debido al uso de fertilizantes, es culpable de más de la mitad de la contaminación del agua, y de dos terceras partes de los sólidos que desechamos. Para 1970, en los Estados Unidos se estaban utilizando 7 veces más fertilizantes inorgánicos nitrogenados que en 1950.
En cuanto a los pesticidas, la situación es peor pues su consumo ha crecido mucho más que los fertilizantes. En Estados Unidos, por ejemplo, el consumo subió “siete mil” por ciento entre 1950 y 1976.
Los expertos agrícolas vienen observando que el cambio de cultivos diversificados al monocultivo, para aumentar la producción, ha sido y es negativo. El monocultivo, tiene la característica de que no atrae, como el cultivo diversificado, los enemigos naturales de los insectos que se convierten en pestes. Por ello deben ser reemplazados con dosis masivas de pesticidas químicos. A pesar de eso, las estadísticas indican que los insectos pestes siguen causando pérdidas que ascienden a una tercera parte de las cosechas. Y es lógico, porque los insectos-pestes se inmunizan como todo organismo contra el uso prolongado de un medicamento.
Por otra parte, el daño irreparable que sufre el suelo debido al uso de pesticidas y fertilizantes se viene descubriendo con advertencias alarmantes por parte de los técnicos. Cada onza de suelo fértil contiene millones de bacterias, hongos, algas y pequeños invertebrados como las lombrices, y ellos juegan un papel fundamental en el mantenimiento de la fertilidad del suelo y su estructura. El uso masivo de productos químicos produce, en última instancia, debido a la destrucción de estos organismos mencionados, erosión e infertilidad o esterilidad. Al erosionarse la tierra, hay que usar más fertilizantes sólo para cubrir el déficit.
La tecnología existente viene, pues, causando un círculo vicioso en espiral que es parte de la entropía que estamos comentando. Acordémonos que todos esos químicos son producidos con energía transformada y no renovable (petróleo) cuyo consumo disminuye nuestra existencia o stock básico. Ya se anticipa la continua escasez y espiral inflacionaria de alimentos si continuamos con la tendencia actual de producir e ingerir cada año más alimentos hechos más con combustible que con tierra.
